Tras un estudio
personalizado del tipo de piel, pelo y zona a tratar, el profesional de la clínica estética pasa a decidir la
energía de la luz de láser perfecta para cada caso. De este modo se asegura un
proceso indoloro, eficaz y poco invasivo.
En las sesiones de
depilación láser, tanto el profesional técnico como el cliente se colocan unas
gafas especiales para neutralizar los rayos nocivos del láser. Y tras
garantizar la seguridad para todos, se ejercen una serie de pulsaciones en la
zona que elimina el pelo de raíz.
Así, tras unas pocas
sesiones dependiendo del tipo de piel y dureza del pelo, tendremos una piel
completamente suave y atractiva. Consulta tu centro estético en Sevilla para un asesoramiento personalizado.